Mary Rogers
El cementerio estaba en soledad y el cielo mostraba,abierto, su ocaso.
Me acerqué a la tumba de mi amiga muerta cuya vida fue un rosario de penas y cosas negadas.
Quise rezar pero mi fe hace rato se quebró,como se quebró mi infancia y mi primer amor.
En la tumba de Mary Roger había una diminuta flor que alguien había dejado.
Me quedé mirando aquel milagro diminuto y algo de lluvia y piedra antigua y música me llegó.
No recé por Mary pero una fe infantil me hizo pensar que mi amiga algo me dijo en aquella flor.guardé sagrado silencio,miré los colores del cielo y algo que no se que es,me acompaña desde entonces.
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